5 beneficios de estudiar haciendo pequeños descansos

Todo estudiante sabe que su periodo de formación es clave para lograr un buen puesto de trabajo en el futuro. La competitividad creciente hace que los padres transmitan a los hijos la necesidad de estudiar para alcanzar un medio de vida digno.

En este entorno, estudiar se convierte en una verdadera competición con los demás (y con uno mismo). Maratonianas sesiones de estudio, repasos interminables, horas de sueño perdidas,… todo para conseguir destacar y llegar a la cima.

Sin embargo, la estrategia seguida para conseguirlo, no siempre es la más acertada. Muchos estudiantes pasan muchas horas seguidas sin levantarse de la silla, mientras que otras hacen pequeñas pausas, siendo esta última la mejor opción por las siguientes razones:

1.Rompes la monotonía.
Después de un período determinado de tiempo, tu cerebro va perdiendo capacidad de concentración. La monotonía le hace desconectar y cada vez te resulta más difícil concentrarte y aprender.
establece pequeñas pausas de 5-10 minutos en los que desconectes completamente del estudio (estira las piernas, tómate un refresco, haz algo diferente.)

2.Relaja la mente.
Siempre debes procurar que tu mente esté relajada y despejada si quieres aprender de verdad. Cuando te saturas con una larga sesión ininterrumpida de estudio, haces que tu rendimiento disminuya progresivamente. Tu mente se cansa y fatiga.

3.Aumenta tu enfoque.
Para asimilar los contenidos debes estar enfocado en la materia. Las distracciones te impiden aprender.
Obsérvate a ti mismo, cuando llevas mucho tiempo sin levantarte, prácticamente, no haces otra cosa que leer en vez de estudiar. Casi es una pérdida de tiempo, ya que no estás enfocado lo suficiente en el estudio.

4.Aumenta tu memoria.
Se memoriza peor cuando ne se establecen descansos. Incluso a la hora de programar los repaso, debemos establecer una estrategia correcta.
Sigue la técnica Pomodoro para estudiantes: sesiones de 25-30 minutos con descanses de 5 minutos.
Cada pequeña pausa hace que tu capacidad de recordar aumente lo que acabas de estudiar. Además, al estudiar menos materia, haces que sea más difícil que se te olvide la parte central del estudio (siempre se recuerda mejor lo que estudias al principio y lo que estudias al final.  Cuanto mayor sea la sesión, mayor será la parte intermedia de materia a recordar y más difícil será memorizarla.)

5.Aumenta tu productividad.
Los descanso conducen a un mayor rendimiento porque memorizas más contenido, tu mente rinde mejor (a la larga eres capaz de estudiar más tiempo) y tu motivación aumenta considerablemente al ver que eres capaz de sacar provecho de tus horas de estudio.

Cuádo y cómo hacer los descansos

Inicialmente, debes establecer lo que va a durar cada sesión de estudio y el descanso correspondiente, aunque a veces es mejor dejar de estudiar si ves que has perdido la concentración (no absorbes lo que lees ) o te encuentras excesivamente cansado.
Se honesto contigo mismo y evita procrastinar (hay mil escusas y mil maneras de hacerlo).

En los descansos debes cambiar de ambiente. Haz algo que no tenga nada que ver con el estudio: habla con alguien, pon tu música favorita o tómate un café.

Evita aquellas actividades que te puedan despistar por más tiempo de la cuenta (recuerda que son pequeños descansos).

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